Redes Empresariales, haciendo camino en la Selva (pt II)
Segunda parte del artículo de Eber Cabanillas sobre las redes empresariales y el proyecto Producción y comercialización sostenible de flores y follajes tropicales en la región Madre de Dios. En esta ocasión nos cuenta el trabajo realizado a la fecha.

Taller de Campo del curso internacional realizado en la última semana de junio. La 2da parte se realizará en la quincena de julio.
Primer paso. La formación
Se han conformado ya 4 redes empresariales para la producción y comercialización sostenible de flores y follajes tropicales en la región Madre de Dios.
Los caseríos de Isuyama y Bajo Tambopata, que se encuentran estratégicamente dentro del corredor Tambopata, acogen a 22 de nuestros socios divididos en dos redes. Los sectores de El Castañal y Puerto Pastora a otras dos con un total de 30 socios.
Con ellas venimos trabajando en aspectos organizacionales. Cada una cuenta con un reglamento interno, un fondo de aportes que es administrado por su tesorero y una programación semanal de reuniones de coordinación y/o información.
Además se han realizado talleres para la planificación y cada una cuenta con un Plan de Mejoras. Este plan es un documento donde se consignan las medidas para lograr un objetivo común o para mejorar aspectos puestos de manifiesto en un proceso de evaluación. En este documento se encuentran todas las actividades del proyecto y se desarrollaran conforme se ha planificado.
A lo largo de las actividades, tanto organizativas como técnicas, el proyecto ha previsto la realización de talleres con la finalidad de transferir conocimiento y técnicas adecuadas para el manejo técnico y productivo de flores y follajes tropicales. Uno de estos talleres, realizado precisamente durante la fecha de publicación de este artículo, se desarrolla a través de un consultor internacional y contó con más de 30 participantes.
En la parte técnica, se han identificado las áreas de terreno que nuestros socios van a destinar al cultivo de flores y follajes. Estas áreas, aptas para este cultivo, cuentan con fuentes de agua permanente y de fácil accesibilidad.
Además se ha previsto que todas las actividades que se realicen siguiendo un enfoque de desarrollo sostenible, es decir evitando perjudicar el medio ambiente.
Segundo paso. Caminar.
Aún sabiendo que es el inicio, lo que se viene por delante es más desafiante para nuestro equipo. Pero me es fácil imaginar su éxito. El compromiso y la responsabilidad de nuestros socios así lo augura.
Ya estamos organizados en red. Ahora viene la instalación de plantaciones, los talleres de capacitación y asistencia técnica para generar y fortalecer capacidades locales en el manejo de flores y follajes tropicales y el relacionamiento comercial con mercados del sur del Perú. Es oportuno aquí mencionar la responsabilidad que asume cada uno de nuestros socios para hacer de esta experiencia un ejemplo para las demás comunidades y regiones de la selva del Perú.
Cabe mencionar la capital importancia que tiene el conocimiento real y objetivo de la dinámica social, cultural, política y económica de una comunidad; para así contar y sumar un resultado más a todas las intervenciones habidas y por haber. Por demás está decir, que es en favor de las poblaciones locales, las que a su vez asumirán dichas acciones como algo suyo.
La comunicación, el dialogo concertador; el respeto a la diferencia, a la identidad y cultura local, así como a la naturaleza, serán nuestras formas de acción y esperamos recibir de nuestros socios lo mismo.